miércoles, 20 de mayo de 2009

El orgasmo genera un estado alterado de la conciencia

La Jornada

El orgasmo es uno de los procesos biológicos más complicados que se conocen y se manifiesta de diferente manera entre los géneros. En las mujeres ese impulso dura más de 30 segundos y en los hombres es más breve, señalaron los científicos Carlos Beyer Flores y Barry Komisaruk, profesores del Centro de Investigaciones y Estudios Avanzados (Cinvestav) Tlaxcala y del departamento de Sicología de la Universidad de Rutgers, Nueva Jersey, respectivamente.

Ambos especialistas advierten que, para llegar a esa sensación, la mayoría de los hombres forzosamente tienen que recibir estimulación física, en tanto las mujeres pueden experimentarla tan sólo por medio de fantasías.

Explican que durante ese proceso hay contracción de músculos de la región perineal y de otras partes del cuerpo, elevación (casi al doble de lo normal) de la presión arterial y la frecuencia cardiaca, contracción secuencial de los órganos del aparato genital, vocalizaciones y secreción de diversas hormonas (como prolactina y oxitocina).

En un artículo publicado en la revista Ciencia, de la Academia Mexicana de Ciencias, los especialistas señalan que de manera paralela a esos cambios somáticos y viscerales, ocurre una sensación mental de placer intenso difícil de definir con precisión; e inclusive, en raros casos, algunos individuos pierden el conocimiento durante el orgasmo por algunos segundos o hasta minutos, evento que se denomina petite mort (pequeña muerte) o la mort douce (muerte dulce), que se explica por cambios cardiorrespiratorios violentos como constricción de la aorta, hiperventilación (exceso de oxigenación de la sangre) o isquemia (falta de riego) cerebral.

Beyer y Komisaruk explican que varios autores han definido al orgasmo como una descarga explosiva de tensiones neuromusculares o la culminación de una sensación variable y fugaz de placer intenso que genera un estado alterado de la conciencia.

Señalaron que en la mujer está asociado a la contracción de los músculos perineales y del tercio externo de la vagina; además de que el número e intensidad de esas contracciones se relaciona con la experiencia subjetiva del orgasmo.

Así, en un orgasmo femenino de duración e intensidad normal se presentan de cinco a nueve contracciones de la vagina (de entre cuatro y siete segundos de duración), mientras en uno breve y débil se observan de tres a cinco contracciones. Algunas tienen orgasmos prolongados, de alrededor de un minuto, durante los cuales pueden ocurrir 25 contracciones o más de los músculos perineales y el tracto genital.

En tanto, el orgasmo mental masculino se asocia generalmente a la eyaculación, que comprende tres fases: emisión seminal, formación de una cámara de presión en la uretra posterior, asociada al cierre del cuello de la vejiga, y expulsión del semen.

De dos a cuatro segundos después de la emisión, el hombre es abordado por una serie de contracciones de la uretra peneana, relacionadas con la experiencia del orgasmo. Las contracciones asociadas con la expulsión seminal se desarrollan con intervalos de 0.8 segundos, frecuencia similar a la observada en la mujer, pero, después de sólo tres o cuatro contracciones intensas, éstas disminuyen en frecuencia e intensidad.

Sin embargo, acotaron que en los hombres no está ligado a la expulsión seminal, pues hombres que por razones médicas toman bloqueadores adrenérgicos experimentan la sensación sin semen; además de que prepúberes lo viven antes de poder eyacular, proceso que se da en la pubertad.

Subrayan que aun cuando algunos hombres han reportado tener orgasmos de larga duración, inclusive de varios minutos, esos superorgasmos no han sido corroborados científicamente. Estudios realizados en el laboratorio muestran que, a diferencia de la mujer, el orgasmo en los hombres rara vez dura más de 30 segundos.

Más zonas

Otra de las diferencias es que los genitales de la mujer tienen muchas partes para ser estimuladas (clítoris, cérvix y vagina), con lo que varía la calidad sensorial.

Se dice que el provocado por la estimulación vaginal involucra todo el cuerpo, mientras el que resulta de la estimulación del clítoris está más focalizado a esa región, diferencia relacionada que la estimulación excita distintos nervios.

Los expertos precisan que el clítoris posee una inervación extraordinariamente densa, principalmente del nervio pudendo; la vagina, del nervio pélvico, y el cérvix uterino de los nervios pélvico, hipogástrico y vago.

La estimulación por separado de cada una de esas regiones puede producir orgasmos que son descritos de manera diferente, pero la estimulación de las tres regiones provoca los llamados combinados.

Beyer y Komisaruk señalan que, a diferencia de las mujeres, es difícil que los hombres experimenten orgasmos múltiples, aunque sí existen algunos casos.

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