lunes, 12 de octubre de 2009

Terror de Estado, Carlos Fazio

El embate del gobierno ilegítimo de Felipe Calderón contra el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) busca romper uno de los eslabones más fuertes de la cadena de resistencia social contra el actual modelo económico y político y sus abusos.

Este fue uno de los puntos de coincidencia entre el antropólogo Héctor Díaz-Polanco y el periodista y académico universitario Carlos Fazio, durante la mesa redonda ¿Hacia dónde va América Latina?, efectuada ayer en la Feria del Libro en el Zócalo.

Es –dijo Díaz-Polanco– un caso paradigmático que sencillamente no nos podemos dar el lujo de perder: si el "“gobierno ilegítimo”" triunfa en su pretensión, la ciudadanía estará en condiciones muy difíciles para avanzar en el camino de alcanzar una democracia efectiva, de justicia social y económica.

Significaría un “retroceso extraordinario, una conculcación de las libertades“; el Estado y este gobierno no tienen derecho de entrometerse en un asunto interno del sindicato, señaló.

Si lo logra, estaría allanando el camino para iniciar en el país un nuevo ciclo de desarrollo neoliberal, "“aún más penoso”" que el que ya padecemos.

Constante retroceso

Carlos Fazio destacó que históricamente el SME ha sido protagonista de las luchas sociales de México; "“si lo desmantelan, se va a facilitar el escenario para transitar hacia un nuevo Estado autoritario que, si no se frena, va directo a ser uno terrorista; la plutocracia necesita liquidar todo lo social organizado para seguir explotando al pueblo de México. De eso se trata la embestida contra el SME”".

La situación del país –dijo antes Díaz-Polanco– es ilustrativa de una de las dos tendencias en que se están moviendo en América Latina.

Mientras México no sólo no ha avanzado, sino que sigue retrocediendo en prácticamente todos los terrenos de la vida pública, varios países del sur del continente conforman "“el epicentro, el gran laboratorio donde se están decidiendo los grandes cambios que veremos dentro de muy poco a escala mundial”".

Todo lo que en ese sentido ocurre en países como Bolivia, Ecuador, Venezuela, se ha ido redefiniendo "“después de una largo pasaje por un túnel oscuro neoliberal”".

En esos países, América Latina renace y se pone a la vanguardia, al frente en la innovación práctica de nuevas formas de organización social y política.

Aun cuando coincidió con los planteamientos de Díaz-Polanco, Carlos Fazio advirtió sobre la amenaza de las oligarquías nacionales, apoyadas por el imperialismo estadunidense, de imponer sus condiciones, como ya ocurrió antes, por la vía del terror de Estado.

En México y en otros países "“se nos quiere inducir a la violencia porque en países como este hay un pueblo organizado; movimientos populares que están ejerciendo autonomía de manera directa”".

Por eso debemos oponernos al consenso del borrón y cuenta nueva en todos aquellos países en que se ha criminalizado y reprimido la protesta y la disidencia: "“Es necesario denunciar, analizar e informar para crear nuevas herramientas de prevención y protección ante el ascenso de la violencia por parte de los que mandan”".

Son muchos "“los que se preguntan por qué resistir al olvido, y respondemos que ésa es una de las batallas cruciales en el inicio de este tercer milenio, porque en el mundo actual se dan las condiciones de reproducción de la barbarie y del horror nazifacista; es parte de lo que puede venir a corto plazo”".

La mesa redonda tuvo lugar en el Café Literario de la Feria, que se llenó. Al final hubo una sesión de preguntas y respuestas, donde se hizo notorio el interés y la participación del público.

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