miércoles, 3 de marzo de 2010

Fallece Susanita

La antropóloga social Susana Guadalupe Gómez García, quien apoyaba a los deudos de la mina Pasta de Conchos, falleció anoche en la ciudad de Nueva Rosita, municipio de San Juan de Sabinas.

El director de Protección Civil Municipal, Federico Méndez Pacheco, informó a EL UNIVERSAL que la mujer de 78 años de edad murió por hipoglucemia severa y se ignora de donde era originaria.

Susanita fue llevada de urgencia al Hospital número 24 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde los médicos no pudieron salvarle la vida debido a que presentaba un cuadro grave porque le bajaron los niveles de glucosa, presión arterial y el ritmo cardiaco.

Sólo se sabe que Gómez García era activista y recorrió la República para apoyar protestas de indígenas y grupos que reclamaban respeto a sus derechos humanos o laborales.

También decía que era integrante del Consejo Mexicano 500 Años de Resistencia Indígena, Negra y Popular, organización defensora de los derechos indígenas.

Hace cuatro años, cuando explotó la mina donde quedaron sepultados 65 carboneros, de los cuales solo 2 cadáveres fueron rescatados, Susanita como le llamaban de cariño, llegó a Pasta de Conchos para respaldar a los deudos. Se iba y regresaba cada vez que podía.

“Esta última vez la vimos el pasado 19 de febrero durante el cuarto aniversario luctuoso de la tragedia y se sabe que vivía en casa de Doña Tomasita una de las viudas, en la colonia Nueva Imagen”, comentó vía telefónica Méndez Pacheco.

En la Agencia Funeraria que prestará el servicio dijeron no tener datos al respecto: “Al parecer un hermano solicitó el traslado del cuerpo a la ciudad de Saltillo”, dijo la persona que contestó la llamada de este medio informativo.

1 comentario:

Movimiento Libertario Lucio Cabañas Barrientos dijo...

El día de hoy (miércoles tres de marzo) cerca de las 17:00
horas en Saltillo, Coahuila se dio cristiana sepultura a nuestra
estimada compañera Susana Guadalupe Gómez García, de 78 años, en el
Panteón de Santiago.



A nuestra estimada Susana, muy temprano, la sorprendió la muerte con
su gente, con los suyos, en la ciudad de Nueva Rosita, municipio de
Sabinas, Coahuila, y para ser explícitos, cerca a la mina de “Pasta
de Conchos”, en donde fallecieron y están sepultados decenas de
mineros y en la cual, no solo tenia amistad con los familiares de los
mineros enterrados, sino también con el pueblo indígena:
“Kikapu”.



Mujer de temple y de mucho valor, en ocasiones, hasta misteriosa, ya
que pocos, sabíamos su ciudad de origen, quienes eran sus familiares,
etc. simplemente, aparecía en los lugares, donde se requería algún
tipo de apoyo, a pesar de su avanzada edad.



Miembro del Congreso Nacional Indígena, integrante del Consejo
Mexicano 500 Años de Resistencia Indígena, Negra y Popular y además
de la Otra Campaña.



Nunca se nos olvidara, como mujer guerrera y ejemplo para varios, ya
que Coahuila, ha perdido a una de sus mujeres mas completas. No nos era
raro, encontrarla, en los lugares menos pensados, simplemente, aparecía
sin avisarle a nadie, por el camino, con sus pies cansados, pero con un
temple de acero, dispuesta a cooperar, en lo que se necesitaba.



Aun se recuerda, cuando con motivo de la visita del “Delegado Zero”
a la sierra de Chihuahua, con los “raramuris”, apareció Susanita,
con su piel cansada de tanto andar, acompañando a los suyos, a los
pueblos indígenas, o cuando en el primer aniversario luctuoso de la
explosión en la mina de “pasta de conchos”, simplemente, salio
caminando del monte, con su mochila, saludando a todo el mundo, y
esperando a sus amigos: los “Kikapus”.



Una noche antes de su entierro, fue velada en la ciudad de Nueva
Rosita, para ser enterrada en Saltillo, Coahuila, donde estuvieron
presentes, miembros de “La Otra Campaña”, entre ellos La Juventud
Comunista de México, el Partido de los Comunistas, el Movimiento
Libertario Lucio Cabañas Barrientos y Jóvenes Lagartos A.C.



En su ataúd, fue depositada, la bandera que defendió desde un
principio: la bandera del EZLN, además de añadir un muñeco, hecho en
forma artesanal, la cual representaba, a una miliciana zapatista, con su
fusil en manos, montada en un caballo, por parte del Movimiento
Libertario Lucio Cabañas Barrientos, con permiso de sus familiares,
además de depositarse, una corona de parte de LA FAMILIA DE PASTA DE
CONCHOS.



Doña Susanita, murió como quiso, con los suyos, con la frente muy en
alto.



Hablar de Susanita, es redundar, solo cabe decir, que muchos que la
conocieron, estuvieron presentes en su funeral, con su corazón y
espíritu… sus amigos indígenas, mineros, obreros, campesinos,
jóvenes, y un largo etc.



“Doña Susanita no ha muerto, aun cabalga por las noches en las
montañas, junto al general Emiliano Zapata”.



Redacto: Movimiento Libertario Lucio Cabañas Barrientos