martes, 10 de agosto de 2010

Arte y homosexualidad en la época paleolítica.

Fuente: Historias de la Historia

Se inicia en Burgos una exposición sobre el arte rupestre centrada en las representaciones de prácticas sexuales paleolíticas, algunas de ellas abiertamente homosexuales.

Efecticamente la homosexualidad existe desde que existe el ser humano. Las pruebas de esta afirmación se remontan al Paleolítico. Un grabado en una placa de piedra, de la cueva francesa de La Marche, que muestra a una mujer haciéndole un cunnilingus a otra. Una piedra caliza del abrigo rupestre de Laussel, en Dordoña, en la que alguien talló hace unos 27.000 años a dos mujeres con las piernas entrelazadas, en la postura conocida como la tijera. Un yacimiento alemán en la orilla del Rin, en Gonnersdorf, donde decenas de placas muestran parejas de mujeres, una de ellas, de 12.000 años y bautizada las bailarinas, que muestra dos hembras frotando sus pechos en actitud cariñosa. Y también una referencia masculina: un coito anal entre dos hombres, en La Marche.

"Apenas hay estudios y en los congresos no se habla de la sexualidad en el Paleolítico, pero los primeros Homo sapiens que llegaron a Europa eran anatómica y cerebralmente iguales a nosotros, les gustaba lo mismo", explicó a los medios Marcos García Díez, coordinador de las cuevas prehistóricas de Cantabria para el Gobierno autonómico y uno de los comisarios de la exposición.

"Sexo en piedra" es la exposición que saca a la luz estas pruebas que fueron ocultadas durante más de un siglo. La muestra se podrá ver en la sede de la Fundación Atapuerca en Ibeas de Juarros (Burgos), desde finales de septiembre hasta enero de 2011.

La muestra aireará, según sus organizadores, el kamasutra paleolítico: sexo con animales, tríos, consoladores, voyeurismo, masturbación, sexo oral y relaciones homosexuales. "Si lo vinculamos a la etnografía, y miramos los grupos primitivos actuales, la homosexualidad existe, por supuesto. Y en el Paleolítico también existía, pero no se ha estudiado por una cuestión de mentalidad", dice García Díez.

El padrino de la muestra, que es uno de los codirectores de los yacimientos burgaleses, Eudald Carbonell, declaró que le “sorprende el silencio que rodea a la homosexualidad en el Paleolítico. Imagino que hay que atribuirlo a la cultura dominante, que es la judeocristiana”.

Obviamente, las representaciones murales, ya sean grafitos o pinturas, y muy especialmente las del arte esquemático, representan escenas de la vida cotidiana y pueden consderarse auténticos cómics de nuestros ancestros. Otra cosa es que lo que representen sean cosas puntuales (por aquello de la escasez de medios) o bien puras situaciones anecdóticas. Lo que está claro a la luz de los hallazgos es que nuestros artísticos predecesores "entendían"... en qué consistían las alternativas al sexo hombre-mujer.

1 comentario:

Anónimo dijo...

RESUMEN: Los comisarios de la expo de Atapuerca sobre homosexualidad en la Prehistoria, parecen que no citan a Martín-Cano, con absoluto desprecio hacia la labor de esta eminente investigadora feminista y experta en sexualidad, plagiando por tanto sus trabajo.

En un anuncio de la exposición de Atapuerca escrito por los comisarios académicos de la exposición, se lee: "Eudald Carbonell, declaró que le “sorprende el silencio que rodea a la homosexualidad en el Paleolítico". Y bajo la foto de una imagen en piedra, se lee: "En otra piedra caliza del abrigo rupestre de Laussel, en Dordoña, alguien talló hace unos 27.000 años a dos mujeres con las piernas entrelazadas, en la postura conocida como la tijera."

Por ello me sorprendo que no me citen (Francisca Martín-Cano), ya que, desde hace muchos años he publicado esas ideas mucho antes que ellos, referidas tanto a la homosexualidad femenina, así como he calificado algunas obras de arte en la postura de la tijera (incluida la reseñada). En Facebook, en foros de Internet, en mis webs, en revistas en papel,...

Si realmente no me citan, están cometiendo un auténtico plagio, propio de personas reaccionarias y con una auténtica falta de decencia y elegancia. También plagian mi original interpretación como falos artificiales paleolíticos usados para la masturbación, a solas o lésbicas, los llamados de forma inapropiada y machista en todos los manuales de Arqueología, como "bastones de mando".


Algunos ejemplos en los que relaciono obras de arte arcaicas con la homosexualidad femenina; interpreto los mal llamados bastones de mando como báculos /consoladores; e interpreto obras de arte como símbolos de amor infinito y reflejo de dos mujeres en la postura de tijera, publicados en Internet desde al menos hace 6 años:
http://galeon.com/arteprehistoria/plagiaburgos.htm